Octavita de Viernes Negro
Marzo 14 de 2006
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En 1989, último año de la Venezuela Saudita, se implantó por primera vez el 1×1; ley que establecía que las emisoras nacionales transmitirían por cada canción extranjera, una venezolana. Esto ocurría en un país que había sustituido gradualmente su inclinación por la música francesa e italiana hacia la norteamericana. Como era de esperarse, tal imposición no tuvo buena acogida inicialmente, pero ante el eventual surgimiento de cantantes y grupos venezolanos de calidad, la música venezolana ganó terreno con rapidez.
Tristemente, este florecimiento duró relativamente poco y la llamada Generación del Viernes Negro encabezada por Yordano y Evio Di Marzo, Frank Quintero, Elisa Rego, Melissa, Guillermo Dávila, Ilan Chester, Guillermo Carrasco, Pedro Castillo, Karina y Agni Mogollón, fue desapareciendo y dedicándose a la participación en gingles y cuñas para radio y televisión. Buena gente, buena música y buenas ideas que perdieron el apoyo de las compañías discográficas del país -y de su audiencia- con el regreso de la música norteamericana.
Hace un año fue retomado el 1×1, y aunque sus dos irrupciones en la radio nacional fueron recibidas sin entusiasmo y hasta con cierta rebeldía, hemos experimentado nuevamente ese auge de la producción nacional.
Hace tiempo que vengo siguiendo la idea que nuestra música comercial se estaba quedando sin esas voces que una vez nos caracterizaron, me refiero al tipo de voz suave pero firme como Maria Teresa Chacín, Mirtha Pérez y otras tantas glorias venezolanas, esas voces que pueden cantar una creación de Aldemaro Romero sin que te provoque parar de escuchar la siguiente nota porque no te aturde y mantienen las notas mas altas en las frases más suaves y susurradas. [vía Imakinaria]
Afortunadamente, en ese ‘sometimiento' al 1×1 nos hemos tropezado con la voz de Maruja Muci , hasta hace poco escondida detrás de comerciales para TV, como el de Pepsi y Alianza para una Venezuela sin drogas . Su primera producción como solista Dreaming in Caracas , es divina, con una selección de temas propios y ajenos en español, inglés y portugués producidos e interpretados con una delicadeza exquisita.
Muci forma parte de una nueva (y además encantadora) forma de hacer música venezolana. Se trata de un trabajo relajado, lleno de color, con una fineza y tesitura que bien podría estremecer a productos del lounge&chill out music […] Podríamos estar en presencia -luego de Los Amigos Invisibles- de la más seria incursión de algún artista nacional en el mercado internacional de la música. [vía Moralexis]
En su sitio web oficial, puedes descargar dos minutos de cada pieza en Dreaming in Caracas.
Escuchar cantar a Maruja Muci es escuchar una voz clara, limpia, una voz natural sin afectaciones que realza las letras de los compositores, es una voz que cuenta historias cuando canta creando una sensación de intimidad entre la artista y su público. [vía Maruja Muci]